Instalar el extintor equivocado puede ser peor que no tener ninguno: agua sobre un fuego de grasa lo expande violentamente, y el polvo químico sobre un servidor puede dañar lo que el fuego no tocó. La selección correcta empieza por entender las clases de fuego.
Apaga fuegos de materiales sólidos (A), líquidos inflamables (B) y equipos eléctricos (C). Es el estándar para oficinas, pasillos, almacenes y comercios. Su única desventaja: el polvo deja residuo que hay que limpiar — por eso no es la primera opción junto a electrónica delicada.
El dióxido de carbono desplaza el oxígeno y no deja rastro. Ideal para cuartos de servidores, paneles y laboratorios. Ojo: requiere prueba hidrostática cada 5 años, no cada 12 como el ABC.
El agente húmedo de acetato de potasio reacciona con la grasa caliente formando una capa que sofoca el fuego y evita la reignición. Si su negocio tiene freidoras o planchas, necesita un extintor K a no más de 9 metros del equipo de cocción.
Para salas de datos, equipos médicos o archivos: extingue sin residuo ni daño colateral. Es la versión portátil de la misma lógica de los sistemas Novec que instalamos en cuartos de servidores.
Por eso la selección seria empieza con un levantamiento: nuestros técnicos recorren su instalación, área por área, y entregan el plano de ubicaciones con tipo y capacidad de cada unidad — sin costo.
Nuestros técnicos evalúan su instalación sin costo y le dicen exactamente qué necesita — y qué no.
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